
Sin lugar a ninguna duda, el omnipotente y omnipresente emperador del mundo Barack Obama. Su actuación en Copenhage se puede resumir en `vini, vidi y perdí´. Impresionante. Obama llega, aquí estoy yo porque he venido, hola soy Barack Obama, no señores, autógrafos luego, blablabla...
Sube al estrado, improvisa un poco, su superioridad se lo permite, va sobrado, saluda y se va ¿para qué me voy a quedar si ya he ganado? Palmaditas en la espalda, brilliant mister president! Luego su mujer: `Mi padre tenía esclerósis múltiples, mi padre iba con muletas, mi padre es mi héroe, mi padre hubiera querido ver como se superaban los paralímpicos...´ Qué bonito, qué emotivo, ¿no se ablandará el duro corazón de los miembros del COI?
Chicago 2016, de organización privada (al igual que el fracaso de Atlanta 96), trajo a Obama para que tapara todos los agujeros de su candidatura. Que diga unas palabritas, sonría un poco y para casa con los Juegos. El COI no se dejó engañar, vió que Obama le había dedicado a los Juegos el viaje entre EEUU y Copenhage.
`Votos dado: 95, participantes: 94, abstenciones: ninguna, nulos: ninguno, votos válidos: 94. La ciudad de Chicago ha obtenido el menor número de votos y no va a participar en la siguiente ronda (Jacques Rogen, primera votación).
Pero, pero... si soy yo, Barack Obama, ¡Obama! Ha debido de haber un error. Yo salí, hablé y... what? It can´t be possible. Pero, pero... el padre de Michelle, los paralímpicos. It can´t be possible.
Pues sí, fue posible. Posible y justo. No todo vale, no todo se resuelve siendo Obama y siendo los Estados Unidos. La más débil perdió. Se podría decir cura de humildad, lección para Obama...blablabla. Vini, vidi y perdí. That´s all mister president!
jajaja, tonto del obama!!
ResponderEliminarmuy bueno hector
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